Son Bernadinet

Hotel pequeño, tranquilo y acogedor, totalmente reformado en 1998 por el interiorista Antoni Esteva. Decoración neutra con tonos suaves que sintetiza con gracia el minimalismo balear con la tradición mediterránea más auténtica. Paredes blancas enmarcan estancias amuebladas con piezas modernas, tapicerías de hoy y detalles autóctonos.

El edificio alberga salones, sala de conferencias y un restaurante, con espacios amplios y luminosos.

Las habitaciones se encuentran en pequeños edificios rodeados de jardín. La piscina de tonos verde, junto a la pérgola de glicinias, está situada en la zona más elevada de la finca, hasta donde llegan los aromas del jardín, diseñado por los paisajistas alemanes Breimann & Bruun.